Impuestos corporativos en Singapur: guía práctica para empezar

Date icon 17.10.2025
Impuestos corporativos en Singapur: guía práctica para empezar
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Los impuestos corporativos en Singapur desempeñan un papel clave a la hora de elegir un país para establecer un negocio. El entorno fiscal influye directamente en la rentabilidad real, la estructura de las operaciones, la distribución de beneficios y los riesgos operativos. En un contexto de competencia global, los inversores evalúan no solo los tipos impositivos, sino también la existencia de exenciones fiscales, los convenios para evitar la doble imposición y la transparencia de la política tributaria. Singapur ofrece un enfoque equilibrado: un tipo impositivo básico reducido, ausencia de impuesto sobre las ganancias de capital y los dividendos, una amplia red de acuerdos internacionales y un sistema de presentación de informes sencillo.

Gracias a un marco regulatorio estable y a una política fiscal flexible, el corporate tax Singapore se ha convertido en una herramienta eficaz para atraer inversiones. La jurisdicción compite con éxito con otros países de la región, manteniendo una sólida reputación empresarial y el cumplimiento de los estándares internacionales. A diferencia de los sistemas fiscales de muchas otras jurisdicciones, Singapur apuesta por un régimen tributario sostenible con un riesgo mínimo de bloqueos y litigios. El país aplica un tipo único del impuesto sobre sociedades en Singapur del 17 %, aunque la carga fiscal efectiva suele ser inferior gracias a los incentivos disponibles para startups, pequeñas empresas y compañías tecnológicas.

Este artículo analiza los principales aspectos que regulan la fiscalidad empresarial en Singapur: la estructura del sistema tributario, los tipos impositivos vigentes, las particularidades de la auditoría y la presentación de informes, las normas aplicables a las operaciones transfronterizas y los convenios DTA. También explica cómo se garantiza el cumplimiento fiscal en Singapur, qué oportunidades existen para la optimización tributaria y cuáles son los aspectos clave de la interacción con IRAS. El contenido se ha elaborado con base en la legislación vigente y será de utilidad para quienes planean abrir una empresa llave en mano o necesitan asesoramiento sobre la tributación en Singapur.

Visión general del sistema fiscal de Singapur

Para comprender cómo funciona el sistema fiscal de Singapur, es necesario comenzar por su principio fundamental. Este constituye la base jurídica para el cálculo de los impuestos, la cooperación fiscal internacional y la aplicación de incentivos tributarios. A diferencia de los modelos utilizados en países con un sistema de tributación mundial, Singapur aplica un enfoque territorial. Esto convierte al país en una jurisdicción especialmente atractiva para las empresas con ingresos generados en múltiples mercados.

La base del sistema es el principio de tributación territorial. Se gravan los beneficios obtenidos en Singapur, independientemente del estatus de residencia fiscal de la empresa. Los ingresos procedentes del extranjero no están sujetos a tributación siempre que no sean remitidos al país. Esta norma se aplica tanto a los establecimientos permanentes como a las personas jurídicas con una presencia económica limitada en Singapur. Este mecanismo reduce la carga fiscal y permite llevar a cabo una optimización fiscal dentro del marco legal.

La supervisión del cumplimiento de la normativa corresponde a la Inland Revenue Authority of Singapore (IRAS). Este organismo administra los impuestos corporativos en Singapur, gestiona el registro de los contribuyentes, supervisa la presentación de declaraciones fiscales y realiza inspecciones. La administración tributaria se apoya en servicios digitales. El cumplimiento fiscal se basa en el principio de cumplimiento voluntario y en procedimientos automatizados. IRAS lleva a cabo auditorías periódicas de las empresas en Singapur, incluidas las relacionadas con operaciones sujetas al IVA, reservas para proyectos de construcción, transacciones digitales y documentación de precios de transferencia.

Singapur mantiene un firme compromiso con los acuerdos internacionales en materia tributaria. La jurisdicción participa en la iniciativa BEPS y aplica las normas CRS y FATCA. Estos estándares regulan el intercambio de información, confirman el estatus de residencia fiscal en Singapur y conforman un sistema de supervisión global de las operaciones transfronterizas.

La principal característica del sistema es la combinación de un tipo impositivo reducido con un alto nivel de transparencia. Esto permite minimizar riesgos, cumplir con los plazos establecidos y desarrollar una estrategia legal de planificación fiscal internacional. Por este motivo, el impuesto sobre beneficios en Singapur suele considerarse una herramienta para atraer inversión y capital, más que una simple obligación tributaria.

Impuestos corporativos en Singapur: tipos impositivos y principales características

El impuesto sobre sociedades (CIT) en Singapur se aplica a un tipo fijo: la tasa básica es del 17 %. Este porcentaje es aplicable a todos los contribuyentes, independientemente del volumen de ingresos, la estructura del capital o la jurisdicción de origen. No obstante, gracias a la aplicación de deducciones y exenciones fiscales, la carga tributaria efectiva suele ser inferior. Durante los primeros años de actividad, el tipo efectivo puede situarse entre el 8,5 % y el 9 %. Esta reducción se consigue mediante incentivos fiscales generales y regímenes especiales para empresas de nueva creación.

Tanto las personas jurídicas locales como las extranjeras están sujetas al impuesto. La tributación de las empresas en Singapur se basa en el origen de los beneficios. Los ingresos obtenidos por actividades desarrolladas en el territorio del país están sujetos a tributación en su totalidad. Esta norma se aplica con independencia del lugar de constitución de la empresa. Si una organización obtiene beneficios en el extranjero y los transfiere a Singapur, surge la obligación de tributar. Este enfoque hace que el sistema sea transparente y que los requisitos relacionados con la residencia fiscal tengan un papel secundario. Incluso una entidad no residente puede convertirse en contribuyente si sus beneficios son percibidos en Singapur.

La base imponible incluye los beneficios operativos, financieros y de inversión. Esto comprende los ingresos derivados de la venta de productos, la prestación de servicios, el arrendamiento de bienes, los intereses devengados y los pagos procedentes de acuerdos de licencia. También está sujeta a tributación la rentabilidad bruta obtenida mediante actividades de ensamblaje por contrato cuando estas se realizan en Singapur. Asimismo, se consideran imponibles los ingresos generados por plataformas digitales cuando la gestión y el uso efectivo de los activos tienen lugar en el país. Los beneficios obtenidos por la venta de activos no están sujetos a imposición siempre que no formen parte de la actividad empresarial habitual. El impuesto sobre las ganancias de capital en Singapur no existe.

Este régimen hace que el sistema sea sencillo de calcular y predecir. El tipo del impuesto sobre sociedades en Singapur es estable y se aplica a todas las categorías de beneficios, salvo aquellos ingresos expresamente exentos de tributación. El uso de criterios formales para determinar el ejercicio de la actividad empresarial aporta seguridad jurídica y reduce los riesgos durante el proceso de planificación fiscal en Singapur.

Incentivos fiscales para empresas en Singapur: desde startups hasta grupos multinacionales

El régimen de tributación corporativa para empresas extranjeras en Singapur ofrece una amplia variedad de incentivos fiscales diseñados para reducir la carga impositiva de las empresas. La mayoría de estas medidas están orientadas a facilitar el crecimiento durante los primeros años de actividad. Paralelamente, el Gobierno impulsa programas específicos para sectores estratégicos como la innovación, la tecnología y las actividades de exportación.

Exención parcial del impuesto sobre sociedades

La mayoría de las empresas pueden beneficiarse de una exención parcial del impuesto sobre sociedades en Singapur. Este incentivo reduce la base imponible utilizada para calcular las obligaciones fiscales. En concreto, el 75 % de los primeros 10.000 SGD de beneficios queda exento de tributación, mientras que los siguientes 190.000 SGD disfrutan de una exención del 50 %. Como resultado, hasta 102.500 SGD de beneficios pueden quedar libres de impuestos. Este régimen tiene carácter permanente, se aplica cada ejercicio fiscal y no requiere aprobación previa por parte de la administración tributaria. Se trata de un incentivo especialmente favorable para las pequeñas empresas, las startups y las filiales locales de corporaciones internacionales.

Incentivos fiscales para startups

Las empresas de nueva creación registradas por primera vez en Singapur pueden acogerse a un régimen fiscal específico durante sus tres primeros ejercicios financieros. En este período, el 75 % de los primeros 100.000 SGD de beneficios queda exento del impuesto, mientras que el 50 % de los siguientes 100.000 SGD también disfruta de exención. En consecuencia, hasta 125.000 SGD de beneficios pueden quedar exentos de tributación. Este programa está reservado a empresas que desarrollan una actividad comercial real; los holdings de inversión y las promotoras inmobiliarias quedan excluidos. El incentivo está disponible desde el momento de la constitución de la sociedad y permite reducir el tipo efectivo del impuesto sobre sociedades por debajo del 9 %, sin necesidad de acogerse a regímenes fiscales especiales.

Devoluciones y subvenciones del CIT

El sistema también contempla subvenciones y devoluciones vinculadas al Corporate Income Tax (CIT). En 2025, las pequeñas empresas pueden acceder a una devolución fija de 2.000 SGD. El resto de las sociedades tiene derecho a recuperar el 50 % del impuesto abonado, con un límite máximo de 40.000 SGD. Si la empresa ya ha recibido una subvención, dicho límite se reduce a 38.000 SGD. Estas medidas no alteran los tipos impositivos vigentes, pero permiten recuperar parte del impuesto ya pagado. La devolución se tramita automáticamente tras la presentación de la declaración del impuesto sobre sociedades en Singapur.

Programas del EDB e incentivos para sectores estratégicos

La Economic Development Board (EDB) gestiona diversos programas dirigidos a actividades de alto valor añadido, como los servicios financieros, la biotecnología, la propiedad intelectual, la investigación y desarrollo (I+D), el comercio digital y el software industrial. Las empresas que cumplen los requisitos pueden acceder a tipos reducidos del 5 %, 10 % o 15 % sobre los beneficios derivados de estas actividades. Para ello, deben realizar inversiones significativas en Singapur, generar empleo y contribuir a la transferencia de tecnología. Estos incentivos están disponibles tanto para empresas nacionales como para grupos empresariales internacionales.

A diferencia de los beneficios fiscales meramente formales que ofrecen algunas jurisdicciones, los incentivos de Singapur exigen una presencia económica efectiva en Singapur. Además, abarcan no solo los sectores industriales tradicionales, sino también ámbitos como la infraestructura digital, el análisis de datos y las industrias creativas. Los incentivos del impuesto sobre beneficios en Singapur pueden aplicarse a ingresos procedentes de la actividad operativa, regalías, dividendos y rentas derivadas de la explotación de activos de propiedad intelectual.

Créditos fiscales a la inversión, incentivos a la innovación y operaciones de M&A

Las empresas que ejecutan proyectos de inversión a largo plazo pueden beneficiarse de un crédito fiscal reembolsable de hasta el 50 % de los gastos de capital. Este crédito puede compensarse con el CIT o percibirse en efectivo. Además, el programa de incentivos a la inversión permite deducir hasta el 100 % del coste de los nuevos activos durante un período de cinco años. Las empresas que invierten en automatización pueden acceder a incentivos de hasta 10 millones de SGD por proyecto.

Los gastos destinados a I+D en Singapur, al registro de derechos de propiedad intelectual, a la formación del personal o a proyectos conjuntos con universidades pueden deducirse aplicando un multiplicador del 400 %. Alternativamente, este beneficio puede transformarse en una ayuda económica directa. Las empresas que realizan una nueva salida a bolsa pueden acceder a reducciones del CIT durante cinco años. En las operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) también existe una deducción adicional de hasta el 25 % del valor de la adquisición, así como una deducción del 200 % de los costes asociados a la transacción.

En conjunto, estos mecanismos amplían los regímenes fiscales generales y ofrecen a las empresas una mayor flexibilidad para desarrollar una estrategia eficiente de planificación fiscal en Singapur. Son especialmente relevantes para aquellas organizaciones que utilizan Singapur como centro regional para la gestión de inversiones, activos intangibles y recursos humanos.

Fiscalidad internacional: ingresos procedentes del extranjero, DTA y dividendos

El modelo de tributación empresarial en Singapur se basa en un criterio territorial para determinar qué rentas están sujetas a imposición. En la práctica, solo se gravan los beneficios generados dentro del país y aquellos ingresos obtenidos en el extranjero que posteriormente sean introducidos en Singapur. Las rentas que permanecen fuera de la jurisdicción quedan excluidas de la base imponible. Este sistema facilita la planificación de operaciones internacionales y reduce el riesgo de doble imposición en Singapur.

La recepción de ingresos del exterior da lugar a obligaciones fiscales únicamente cuando dichos fondos son transferidos al territorio singapurense. Entre ellos pueden encontrarse los beneficios de sucursales extranjeras, los intereses obtenidos por operaciones de financiación, los dividendos distribuidos por sociedades participadas, las rentas procedentes del arrendamiento de activos o los pagos derivados de contratos de licencia. La forma en que se reciban —en efectivo o mediante otros activos— no altera su tratamiento fiscal. No obstante, la legislación contempla un régimen de exención cuando el país de origen ya ha sometido esos ingresos a un gravamen igual o superior al 15 % y la empresa puede demostrar dicha tributación. En estos casos, el impuesto sobre beneficios en Singapur no vuelve a exigirse, evitando que un mismo ingreso soporte una doble carga fiscal.

Otro de los elementos que distingue al sistema tributario del país es la inexistencia del impuesto sobre dividendos en Singapur. Los beneficios repartidos entre los accionistas se distribuyen íntegramente, sin aplicar retenciones en origen, tanto si los destinatarios son residentes como si se trata de inversores extranjeros. A ello se suma la ausencia de impuesto sobre las ganancias de capital en Singapur, circunstancia que alcanza a la transmisión de acciones, participaciones sociales y otros activos empresariales. Gracias a estas ventajas, Singapur se ha consolidado como una jurisdicción especialmente eficiente para holdings internacionales, operaciones de reorganización corporativa y estructuras de inversión.

La red de convenios para evitar la doble imposición (DTA) firmada por Singapur abarca un elevado número de países de Asia, Europa y la región de la CEI. Estos acuerdos permiten optimizar la tributación de los ingresos empresariales en Singapur obtenidos en el extranjero al reducir las retenciones aplicables sobre dividendos, intereses y regalías, además de evitar situaciones de doble imposición. Para acogerse a los beneficios previstos en un convenio, es necesario acreditar la condición de beneficiario efectivo y demostrar la residencia fiscal en Singapur. En las relaciones con jurisdicciones integradas en sistemas de intercambio automático de información tributaria, los procedimientos administrativos suelen resultar más ágiles y simplificados.

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Cumplimiento fiscal y reporting en Singapur: obligaciones tributarias y gestión digital

El sistema de cumplimiento fiscal en Singapur obliga a las empresas a presentar información tributaria de forma puntual y conforme a los procedimientos establecidos por la legislación. El modelo se basa en la autodeclaración de impuestos, mientras que la verificación y el seguimiento de las obligaciones corresponden a IRAS, que utiliza herramientas digitales para supervisar el cumplimiento. Por ello, una correcta planificación fiscal en Singapur debe contemplar no solo el cálculo de los impuestos, sino también la gestión documental, los plazos de presentación y las formalidades administrativas.

Declaraciones fiscales: estimación de beneficios y declaración anual

Al finalizar el ejercicio financiero, las sociedades deben remitir la Estimated Chargeable Income (ECI) en un plazo máximo de tres meses. Este documento refleja una estimación de los beneficios sujetos al impuesto sobre sociedades. Algunas empresas con ingresos limitados y sin obligación de pago pueden quedar dispensadas de presentar esta comunicación.

La declaración definitiva del impuesto se presenta antes del 30 de noviembre del año siguiente. El procedimiento aplicable depende de diversos factores, entre ellos la facturación anual, la estructura de propiedad y las características financieras de la sociedad. Las empresas cuyos ingresos no superan los 5 millones de SGD pueden acogerse a un sistema simplificado. Las demás deberán presentar la declaración completa junto con la documentación financiera correspondiente.

Contabilidad, conservación de documentos y auditoría

Toda sociedad registrada debe mantener una contabilidad actualizada y conservar la documentación que respalde sus operaciones comerciales. Los estados financieros también deben prepararse conforme a las normas contables aplicables en Singapur.

La auditoría de empresas en Singapur solo será obligatoria cuando la entidad supere alguno de los límites establecidos por la normativa: ingresos anuales superiores a 10 millones de SGD, activos por encima de 10 millones de SGD o una plantilla igual o superior a 50 empleados. Las empresas que permanezcan por debajo de estos umbrales pueden quedar exentas de auditoría externa. Sin embargo, esta excepción no elimina la obligación de elaborar información financiera ni de conservar los registros contables durante el plazo legal previsto.

Administración tributaria digital mediante myTax Portal

Toda la presentación de declaraciones fiscales en Singapur se realiza a través de myTax Portal, el servicio electrónico de IRAS destinado a la gestión tributaria. La plataforma permite presentar formularios, consultar las obligaciones fiscales pendientes, revisar las liquidaciones emitidas y aportar la documentación requerida en cada procedimiento.

Asimismo, el portal está integrado con sistemas de pago electrónico y de devolución de impuestos, facilitando la gestión íntegramente en línea. El ecosistema digital también incorpora la facturación electrónica y la conexión con InvoiceNow, cuyo uso se está convirtiendo progresivamente en un requisito para los contribuyentes registrados dentro del proceso de digitalización del sistema tributario.

Consecuencias del incumplimiento de las obligaciones fiscales

El incumplimiento de las obligaciones tributarias puede traducirse en sanciones económicas y otras medidas administrativas. La presentación fuera de plazo de las declaraciones puede generar recargos de hasta el 17 % del importe adeudado. En caso de infracciones reiteradas, IRAS puede iniciar inspecciones, limitar determinados trámites administrativos o suspender el acceso a incentivos y devoluciones fiscales.

La falsificación de información, la omisión deliberada de datos o cualquier otra actuación destinada a reducir indebidamente la carga tributaria puede dar lugar a responsabilidades legales. En consecuencia, mantener un adecuado cumplimiento fiscal en Singapur exige un control constante de la información financiera, el respeto de todos los plazos legales y el cumplimiento estricto de los criterios establecidos por IRAS.

Riesgos fiscales y supervisión de IRAS: cómo reducir el riesgo de sanciones

El sistema tributario de Singapur se basa en el principio de autoliquidación, lo que significa que las empresas son responsables de calcular y declarar correctamente sus obligaciones fiscales. Sin embargo, este modelo está respaldado por un sofisticado sistema de supervisión digital. IRAS administra los impuestos corporativos en Singapur y analiza de forma continua el nivel de cumplimiento de cada contribuyente. El incumplimiento de las normas puede dar lugar a ajustes fiscales, la pérdida de determinados incentivos, la suspensión de subvenciones o restricciones para acceder a beneficios tributarios.

Modelo de supervisión basado en riesgos

IRAS utiliza un sistema interno de evaluación que clasifica a las empresas según su nivel de riesgo fiscal. Para ello tiene en cuenta diversos factores, entre ellos el volumen de operaciones, el sector de actividad, la estructura societaria y el historial de presentación de declaraciones fiscales en Singapur.

Las sociedades que presentan declaraciones de forma irregular, reducen de manera significativa el importe del impuesto a pagar o solicitan deducciones fiscales en Singapur sin la documentación justificativa correspondiente suelen recibir un mayor nivel de atención por parte de la administración. Aunque las inspecciones se realizan de forma selectiva, el análisis de riesgos es permanente, por lo que mantener un adecuado cumplimiento fiscal resulta esencial.

Áreas con mayor nivel de control

Existen determinadas actividades que IRAS considera especialmente sensibles desde el punto de vista tributario. Una de ellas es el impuesto sobre bienes y servicios (GST). Las solicitudes de devolución del GST deben estar respaldadas por documentación electrónica completa, especialmente cuando se trata de operaciones de exportación. Las discrepancias en la información presentada o la declaración de créditos fiscales superiores a los realmente soportados constituyen causas habituales para iniciar una auditoría.

El sector de la construcción también se encuentra bajo una supervisión reforzada debido a la frecuente detección de reservas contables incorrectas, el diferimiento de ingresos o la imputación indebida de gastos. En el caso de las empresas digitales, IRAS analiza aspectos como el lugar donde se presta el servicio, la naturaleza de los activos utilizados y el modelo operativo de la plataforma. Asimismo, verifica la residencia fiscal en Singapur y la correcta aplicación del tipo del impuesto sobre sociedades en Singapur a los ingresos obtenidos por medios electrónicos.

Mecanismos internacionales de control fiscal

Singapur participa activamente en las principales iniciativas internacionales de transparencia tributaria, entre ellas BEPS, CRS y FATCA. Como consecuencia, las empresas deben revelar información sobre su estructura de propiedad, el origen de sus ingresos, las operaciones transfronterizas y las relaciones con entidades vinculadas.

Gracias al intercambio automático de información, IRAS recibe datos procedentes de más de un centenar de jurisdicciones. Cuando la información obtenida del extranjero no coincide con la documentación presentada por la empresa, la administración puede iniciar una revisión fiscal. Este aspecto resulta especialmente relevante para los grupos internacionales que aplican estrategias de planificación fiscal internacional o mantienen activos en jurisdicciones tradicionalmente consideradas de baja tributación.

Cómo puede ayudar un despacho de abogados a su empresa

Crear una empresa en Singapur y garantizar su correcto funcionamiento exige algo más que conocer las normas fiscales. La aplicación práctica de la legislación mercantil y tributaria requiere experiencia, ya que cualquier incumplimiento puede traducirse en sanciones, la pérdida de subvenciones o la imposibilidad de acceder a los incentivos del impuesto sobre sociedades en Singapur. El apoyo jurídico especializado reduce estos riesgos y permite a la empresa concentrarse en sus objetivos estratégicos.

El acompañamiento legal puede extenderse a todas las etapas del negocio, desde la constitución de la sociedad hasta la ejecución de operaciones internacionales. Entre los servicios más demandados se encuentran los siguientes:

Servicio

Alcance

Constitución de sociedades

Elección de la forma jurídica, preparación de la documentación, registro de la empresa, apertura de cuentas bancarias y obtención de autorizaciones

Diseño de estructuras corporativas y holdings

Evaluación de la estructura empresarial, optimización fiscal y protección patrimonial

Asesoramiento fiscal en Singapur

Análisis del régimen tributario, cálculo de impuestos y evaluación de deducciones e incentivos aplicables

Preparación de declaraciones y cumplimiento fiscal

Elaboración de Form C y Form C-S, gestión de la ECI y revisión previa de la documentación tributaria

Auditoría fiscal preventiva

Evaluación de riesgos, detección de posibles incumplimientos y recomendaciones para corregirlos

Aplicación de los convenios para evitar la doble imposición (DTA)

Obtención del certificado de residencia fiscal, reducción de la withholding tax (WHT) y aplicación de los beneficios previstos en los convenios

Asistencia en materia de BEPS, Pillar Two y MMT

Revisión de la estructura del grupo y análisis del impuesto mínimo global

Operaciones internacionales y estructuras de propiedad intelectual

Redacción de contratos, análisis de la tributación internacional y protección de activos intangibles

Además de prestar asesoramiento, un despacho puede asumir la representación fiscal de la empresa ante IRAS, gestionar consultas con la administración tributaria y asistir al cliente durante procedimientos de revisión o comprobación. Este tipo de apoyo resulta especialmente útil ante la entrada en vigor de nuevas normas internacionales, como Pillar Two o los requisitos de sustancia económica. De este modo, la empresa no solo puede constituirse en Singapur, sino también desarrollar su actividad con una estructura jurídica y fiscal preparada para el largo plazo.

Una fiscalidad eficiente empieza con las decisiones correctas

El sistema tributario de Singapur ofrece numerosas oportunidades para empresas nacionales e internacionales, pero aprovecharlas requiere mucho más que conocer el tipo del impuesto sobre sociedades. La elección de la estructura jurídica, la aplicación de incentivos fiscales y el cumplimiento de las normas internacionales son elementos esenciales para construir un negocio sólido y competitivo.

Gracias a un entorno regulatorio estable, una fiscalidad territorial y una administración altamente digitalizada, Singapur sigue siendo uno de los principales centros empresariales de Asia-Pacífico.

Si desea iniciar su actividad con todas las garantías, nuestros especialistas le acompañarán durante todo el proceso para que pueda centrarse en hacer crecer su empresa mientras nosotros nos ocupamos de la planificación y el cumplimiento fiscal.

Preguntas frecuentes

¿Una empresa registrada en Singapur tiene que pagar el impuesto de sociedades aunque no opere?
No. Si la empresa no desarrolla ninguna actividad comercial ni obtiene ingresos en Singapur, no tendrá que pagar el impuesto de sociedades. Eso sí, seguirá obligada a presentar la documentación y los informes exigidos por la normativa.
¿Cómo se sabe si una empresa es residente fiscal en Singapur?
La residencia fiscal depende del lugar desde el que se dirige realmente la empresa. Si la gestión y las decisiones estratégicas se toman desde Singapur, podrá considerarse residente fiscal. El registro de la sociedad, por sí solo, no es suficiente.
¿Qué ocurre si solo se transfiere a Singapur una parte de los beneficios obtenidos en el extranjero?
Por regla general, únicamente se tiene en cuenta la cantidad que llega efectivamente a Singapur. Además, la empresa debe poder acreditar de dónde proceden esos fondos y cuál ha sido su tratamiento fiscal.
¿Las aportaciones de los accionistas están sujetas a impuestos?
No. Las aportaciones al capital de la empresa no se consideran ingresos gravables. En cambio, los dividendos distribuidos a los accionistas pueden tributar según la legislación fiscal de su país de residencia.
¿Qué operaciones suelen revisarse con mayor atención?
Las transferencias de activos intangibles, los precios de transferencia, las deducciones del GST y las ventas por internet son algunas de las operaciones que suelen recibir un mayor escrutinio por parte de la administración tributaria.
¿Puede la IRAS acceder a información bancaria de otros países?
Sí. Singapur participa en el intercambio automático de información financiera mediante el CRS. Gracias a este sistema, la IRAS puede recibir datos sobre determinadas cuentas financieras y cooperar con otras administraciones tributarias.
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